Programa de Acción

250. Un diagnóstico claro y objetivo de la economía mexicana que permita identificar las barreras que impiden su crecimiento favorecerá la instrumentación de una agenda integral para el desarrollo económico y la creación de una política económica que contenga políticas específicas para los diferentes sectores.

251. La transformación y el crecimiento requieren cambios en la estructura económica actual. Por tal motivo el PRI se pronuncia por:

252. Frenar el grave deterioro en los niveles de vida de la población, ocasionado por la aplicación de políticas económicas contrarias a las que aconseja la vía de desenvolvimiento histórico que hemos determinado los mexicanos,

253. Promover la reforma democrática de la economía que auspicie el desarrollo acelerado de las fuerzas productivas, respete y enfatice en la vocación de los recursos naturales, promueva el desenvolvimiento de la industria y los servicios, incorpore los avances científicos y técnicos al aparato productivo, abra cauce a una economía cada vez más sustentada en la educación, el conocimiento y la información, asegure mayor integración nacional a la planta productiva y no excluya a ninguna de las formas de propiedad y organización social.

254. En este marco, el PRI se compromete a orientar la acción de nuestros legisladores federales y estatales y de nuestras autoridades locales a la consecución de los siguientes objetivos:

Promover una economía sólida y mejor posicionada dentro de un proceso de globalización más equitativo

255. El mundo de fines del siglo XX y principios del XXI ha sido escenario de una nueva y compleja arquitectura de relaciones económicas internacionales, definida por la formación de redes comerciales y la vinculación de procesos productivos a lo largo del planeta, definida bajo el concepto de “globalización”.

256. Ésta ha servido de marco para definir el modelo económico dominante, que ha profundizado las asimetrías entre países ricos y países pobres, generando la percepción cada vez más generalizada de que las ventajas que representa entrañan también severos riesgos.

257. Un ejemplo contundente de los desequilibrios generados por el modelo global actual es la crisis alimentaria que aqueja al mundo, particularmente a los países de menor ingreso. Los desequilibrios causados por las políticas proteccionistas de los países industrializados, las presiones para la apertura de los mercados agrícolas de manera indiscriminada y la abrupta e irracional alza de los precios del petróleo que presiona por mayor producción de bioenergéticos, han causado que las condiciones de los países más pobres estén al límite y que enfrenten hambrunas y la consecuente inestabilidad social y política.

258. Por otra parte, en todo el mundo amenaza una vez más el fantasma de la inflación generalizada con un bajo crecimiento, resultado de los mismos desequilibrios causados por el modelo imperante. En este escenario, los países más industrializados continúan negando la posibilidad de nuevos acuerdos globales a fin de mantener sus privilegios.